Preparar tu sesión
Qué llevar a una sesión (y qué puedes dejar en casa)
Ropa cómoda, alguna referencia y una idea de para qué quieres las fotos. La maleta entera no hace falta.

Yo empezaría por una pregunta: ¿para qué quieres estas fotos? No prepararía igual un retrato para tu perfil profesional que una sesión de pareja en la playa. Tener eso claro ayuda más que comprar ropa nueva.
Elige ropa que ya conozcas
Lleva algo que te siente bien y con lo que puedas moverte. Pruébalo sentado y de pie antes de salir. Un cuello que molesta o una prenda que tienes que recolocar todo el rato acaba robándote atención.
Pocas opciones, bien elegidas
Pregunta antes cuántos cambios caben en la sesión. Si llevas una alternativa, que aporte algo distinto. Una prenda lisa puede ayudar a centrar la atención en la cara; un estampado también puede funcionar si forma parte de la imagen que buscas.
Trae referencias, no una lista de copias
Dos o tres fotos que te gusten sirven para hablar de luz, actitud o encuadre. Cuenta qué te interesa de ellas. No hace falta que tengas el mismo cuerpo, el mismo lugar ni el mismo vestuario.
Revisa el plan antes de salir
Confirma dónde nos encontramos, la hora y qué necesitas para esa localización. Si es en exterior, mira la previsión y consulta cualquier duda. Agua, calzado cómodo para llegar y ropa sin arrugas suelen ser más útiles que una bolsa llena de accesorios.
Y si vienes nervioso, puedes decirlo. No necesitas fingir que ya has hecho diez sesiones. Esa información también ayuda a preparar la primera.
